Sep
24

FINAZAS Y FICCIÓN

I

Hemos titulado así este articulo porque no dejan de ser ficción imaginativa todos los análisis y predicciones sobre finanzas. Al sujeto de nuestra historia le llamaremos Alberto, y advertimos que no existe.

Juzgue el lector si la parte de ciencia que exponemos es real, no obstante la irrealidad de que las finanzas de estos días están envueltas en un marasmo cuya triste realidad no es ficticia, pues esta dejando a miles de trabajadores e inversionistas con sus ahorros hechos migajas.

II

Hace unos 50 años, Alberto, entró tardíamente a una clase de Finanzas. Tan tardíamente que el catedrático había expuesto una pregunta y esperaba la respuesta.

El catedrático repitió la pregunta. ¿Cuanto pagarían por un edificio que renta $500 mensuales con garantía bancaria y aumento de un 10% de la renta cada cinco años?. De nuevo silencio en la clase. ¿Y Usted Alberto?

Llegó rápida la respuesta de Alberto: CIEN MIL DOLARES.

III

El catedrático corto las risas de sus compañeros y le dijo: Correcto. ¿Pero me puede explicar por que?. Alberto le respondió que los inmuebles rentan mas o menos la mitad en efectivo y la otra mitad en plus valía por lo que si el retorno esperado era del 12% anual, se requeriría un capital de CIEN MIL DOLARES para tener un retorno de mil dolares mensuales.

IV

Al terminar la clase el profesor invito a Alberto a trabajar con él y así el estudiante se convirtió en asistente de una revista que aconsejaba a los inversionistas en que empresas invertir.

Era un trabajo fascinante. Alberto trataba de determinar cuanto valían las acciones de las diversas empresas norteamericanas que se cotizaban en la bolsa de Nueva York (El famoso New York Stock Exchange NYSE ) mediante adivinanzas sofisticadas determinadas por cuatro cálculos.

V

Los editores de la revista pronosticaban basados en: a) Partir del total de los activos de una empresa, restar sus adeudos, y la diferencia la dividían entre la cantidad de acciones emitidas. b) Buscar el promedio de las utilidades anuales generadas para cada acción y multiplicaban el resultado por 8.33; c) Buscar la información de los dividendos distribuidos por acción que se suponía fuesen la mitad de sus utilidades por lo que esa cifra la multiplicaban por 16.66 y luego tomaban el promedio de esos tres resultados y anotaban el resultado como valor preliminar de cada acción.

Luego buscaban en los registros el precio de venta histórico de estas acciones en el NYSE, faro que guía a muchos inversionistas inexpertos a chocar contra las rocas. La revista sacaba el promedio entre este valor y el valor preliminar.

VI

A los análisis objetivos anteriores siempre le hacían falta habladurías, chismes, informaciones confidenciales sobre futuras decisiones de fusiones (mergers) o ventas en proceso, ocultas demandas en ciernes, influencias políticas de sus directores y hasta potenciales escándalos sexuales en el horizonte; pero las recomendaciones normales eran de que si de los análisis resultaban que el valor de cada acción era de diez dolares y estaban a la venta en nueve, la revista aconsejaba comprar y si estaban a la venta en once la revista aconsejaba vender.

VII

Esto era era hace 50 años y aunque parcialmente valido hoy, la situación se ha tornado mas compleja. Los intereses geopolíticos, los intereses económicos de las transnacionales, los medios masivos de comunicación y el hambre por petroleo tienen hoy influencias mucho mas determinantes que los teóricos análisis que hacia Alberto en aquella revista-laboratorio de su universidad.

Los medios de comunicación masivos convencieron que era “humanitario” que la OTAN interviniera en defensa de la mansa población desarmada en Benghazi, aunque esa mansa población contaba con tanques,bazukas, obuses y cualquier medio satánico de destrucción capaz de botar a cualquier gobierno centroamericano.

VIII

No tenemos nada a favor de Muamar el Gadafi y menos a favor del gobierno interino de Libia, aunque según este articulo de ciencia ficción, sabemos que transnacionales Francesas y Británicas compraran en devaluados dinares libios el valor en dolares de todo el petroleo y el oro de ese país y todo lo directa o indirectamente relacionado con estos episodios tiene una notoria influencia en el valor del petroleo y por ende afectan los valores de las acciones en el NYSE.

IX

Recordemos que cuando la Standard & Poor con razón o sin ella descalifico al gobierno de Washington, cayeron las acciones en el NYSE y acto seguido los cóndores y halcones adquirieron en ocho dolares acciones que valían diez, en medio de un cataclismo que invalidaba todo lo que Alberto había aprendido y como en un relato de ciencia ficción, billones de dolares buscaron refugio en inversiones mas seguras como los francos suizos cuya banca paga intereses negativos mientras otros invirtieron en bonos del tesoro USA, en plata, o en becerros de oro condenados por Moisés, la Biblia y el propio Dios.

X

Nada es cierto ni permanece estable, sinembargo los mandatos de diversificar las inversiones y que se espera menos retorno de las inversiones seguras, siguen siendo valederos. Comprar lotería esta bien como esperanzas pero financieramente es un mal negocio.

XI

El esperado retorno de las inversiones que por décadas se mantuvo en un doce por ciento anual ha descendido y creemos que permanecerá durante un tiempo, en un ocho por ciento anual.

Si Alberto hubiese considerado un retorno del ocho por ciento anual en vez del doce por ciento válido por décadas, en vez de responder CIEN MIL DOLARES hubiese respondido CIENTO CINCUENTA MIL DOLARES, a contrapelo de los cálculos de hoy que se resisten a esta lógica, pues los inversionistas atemorizados por la actual crisis global a la que no le vemos ni fin ni salida, han buscado refugio en otros lares.

Que pensará Alberto de la inquietud de nuestros ancestros prehispánicos que jamas entendieron por que los hombres blancos, siendo tan pocos, querían tanto oro.

Managua en los días patrios de 2011

Neville Cross y María Elsa Vogl

Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores

Sep
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LO QUE EL VIENTO SE LLEVO

I

En la disputa entre Norte y Sur de los Estados Unidos, la guerra Civil, llamada también guerra de secesión, el interés económico fue uno de los factores principales de la contienda, aunque no se haya claramente planteado como motivo de la guerra. El Norte buscaba demanda para sus productos industriales y el Sur contaba con abundante y barata mano de obra esclavista para sus cultivos de algodón.

II

El Norte arrasó con el Sur y aunque era una batalla por distintas relaciones de producción,  con la victoria de los estados industriales del Norte, eventualmente trajo como resultado la sustitución de  la mano de obra esclavista por mano de obra esclavista-asalariada.

En la famosa película “Lo que el viento se llevo” se narra con gran estilo novelesco y grandiosa cinematografía, los cambios que se produjeron en la sociedad sureña.

III

Pero el desarrollo económico como pilar principal en las actividades humanas conlleva numerosos cambios estructurales, incluyendo el otro pilar, el de  las relaciones hombre-mujer. El sexo como señalara Don Quijote, “yacer con fembra placentera”, sigue moviendo al mundo en diversas épocas y lugares con ocultos o sonados escándalos amorosos y no tan amorosos, violaciones, barraganerías e hijos fuera de matrimonio hoy en pie de igualdad con los antes llamados legítimos.

La reproducción se ha modificado de suerte que las familias numerosas de antes han dado paso a familias compuestas de cónyuges con solo dos o tres hijos, y hoy no es raro que estos hijos sean de diversos o sucesivos matrimonios.

IV

Y llegamos entonces a la bella e inigualable flor de Nueva Orleans de hoy, aún devastada por el Katrina que la azotó en 2005 y que los políticos se encargaron de dejar pegadas en las tuberías burocráticas la ayuda que a manos llenas le enviaron organismos gubernamentales, generosos organismos para-gubernamentales y hasta internacionales, ONG, personalidades famosas y demás, que se suponía llegarían a los pobres pobres del área devastada. Solo las migajas les llegaron.

V

Nueva Orleans luego sufrió por el derrame de la BP que causó daños ambientales incalculables a lo largo y ancho del Golfo de México, y que maltrató la fauna marina y los bolsillos de los pescadores de Nueva Orleans y de nuevo las indemnizaciones se quedaron embarradas en las tuberías políticas y en el silencio cómplice de los medios masivos de comunicación quienes como en el Macondo de Gabo, nos informaron que el aceite o no se derramó o sirvió más bien de alimento a los peces del Golfo.

Irónicamente la zona del derrame se llama Yacimiento de Macondo del Golfo de México.

VI

A las desgracias en Luisiana hay que agregarle ahora el ser una víctima más de la situación ciertamente incierta de la economía norteamericana, a la que la calificadora de riesgos Standard and Poor descalificó para posteriormente ser descalificada ella misma por las autoridades políticas de Washington o por los zares de Wall Street.

Se afirma que la crisis económica global afecta principalmente al turismo en general pero a Nueva Orleans en particular la afecta por ser su primordial actividad económica, y sufre además por los residuos melancólicos del Katrina y por las secuelas del derrame de petróleo de la BP.

VII

En el área bella y rancia conocida como Uptown en las calles de St.Charles y Carrollton, lucen majestuosas mansiones que parecen castillos  propios para príncipes y princesas y las bellas arquitecturas francesas e hispánicas permanecen inmutables a la actual adversidad, pero mientras otrora acomodaban a las familias numerosas en su docena o docena y media de cuartos además de facilidades para sus esclavos, hoy se ven como soñados o imaginarios palacios, si bien en excelente estado de conservación pero tristemente deshabitados.

Bellas verjas de caprichosos dibujos y clásicos relojes paradigmas del Big Ben londinense adornan sus fachadas mientras  sus interiores reflejan corazones vacíos.

VIII

Sus dueños probablemente vivan en otras opulentas ciudades pero por estos palacios de Nueva Orleans deben de pagar cuotas por primas de seguro cada vez más elevadas, además de los impuestos locales de rigor y los costos de mantenimiento.

No debe de ser fácil para sus dueños decidirse a venderlas porque los precios de los inmuebles en general han decaído en un cincuenta por ciento y ¿Quien en pleno siglo XXI comprará un palacio para una familia de una docena de hijos?. Los hijos pobres de esta rica ciudad, no ganan lo suficiente para comprarlas o alquilarlas, todo sube  excepto sus raquíticos salarios.

IX

Algunas de estas preciosas casas han sido convertidas en hoteles, otras en tiendas de franquicias y hasta en pequeños centros comerciales pero el futuro está a la vista, aunque la economía diera un giro que ya pocos esperan, y sin tener una bola de cristal, podemos profetizar que a una buena parte de estas bellezas, como la famosa película, el viento se las llevará.

O imaginarnos un nuevo guión que rece “Nueva Orleans y lo que el viento se llevará”, “It will go with the wind” como continuación de “Gone with the wind”. Guión que seguramente narrará la tenencia o usos de las propiedades del otrora magnífica área que hoy conocemos  como Uptown.

X

Ni el Katrina, ni las voraces transnacionales ni los derrames de petroleo ni su desventajosa situación de estar ubicada bajo el nivel del mar, podrán llevarse sus barracas francesas “French Quarters” ni su bello Mississippi.

Perdurarán sus excelentes universidades de Tulane y Loyola. Tenemos absoluta fe de que no lloraremos jamás su inmortal “Mardi Grass” que nos sobrevivirá con nuevas notas de Jazz mejoradas, y por siempre vivirán sus multicolores collares carnavalescos, las alegrías de sus visitantes y la omnipresente sonrisa de su gente.

Managua al final lluvioso de Agosto de 2011

Neville Cross y María Elsa Vogl

Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores.