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HEMOS SOBREVIVIDO

Files under A Cuatro Manos | Posted by taygon

I

La velocidad con que se han desarrollado y siguen desarrollándose la ciencia y la tecnología nos pone a pensar en dos direcciones, una, como pudimos sobrevivir sin esos adelantos y la otra como podremos sobrevivir a esos mismos cambios.

Creemos que no es mucha exageración decir que en nuestra infancia las señales de humo estaban siendo sustituidas por telegramas. En cariñosa broma nuestros hijos nos preguntan si nosotros ya habíamos dejado la piedra y el cincel cuando comenzamos a escribir A CUATRO MANOS.

II

Las cosas cambian tanto con esta vorágine que incluye hasta reducir el número de hijos en las familias. Recientemente quien es Notario en este dúo, celebró una boda donde ambos contrayentes eran hijos únicos. Cuando nosotros nos casamos nuestra boda unió diez hermanos de dos manos con siete hermanos de las otras dos manos.

Hoy ya no se conoce mas allá de la segunda generación de ancestros de la familia y a veces ni eso, pues la diáspora de las familias envió a padres, hijos, y hasta nietos a tierras extrañas. De nuestros ancestros nosotros conocíamos hasta nuestros bisabuelos, se nos hablaba de los tatarabuelos y sabíamos de la existencia de algún tras-tatarabuelo.

III

Los arco iris todavía aparecían en tonos grises en el cielo blanco y negro de los televisores, aún recordamos cuando aparecieron los arco iris multicolores, la gran novedad de poder gravar en Betamax nuestros programas de tele, y presenciamos el inicio del crecimiento de las pantallas de las teles que ahora alcanzan el tamaño de una pantalla de cine y la esbeltez ya no es privilegio de las modelos y estrellas de cine sino que los televisores cada día son más delgados.

En nuestra niñez e incluso en nuestra juventud, no existían ni televisores ni fax, no soñaba en nacer el Internet y no se nos ocurría la existencia de un teléfono móvil inalámbrico, el infaltable celular de hoy.

IV

En esto de la tecnología las nuevas generaciones parecieran traer chips y no neuronas, los niños piensan con la rapidez del Internet y sus manos se mueven sobre controles de todo tipo en juegos que no nos atrevemos a jugar.

Aprendimos jugando con nuestros hijos gemelos una dura lección con el ya obsoleto Atari, mientras ellos hacían decenas de miles de puntos en PacMan, nosotros nos teníamos que contentar con conteos de centenas de puntos para regocijo de ellos.

V

Reconocemos que muchos coetáneos no se aventuran con esto de las computadoras e Internet, donde generalmente la vieja guardia tiene que pedir instrucciones a los relevos y éstos nos explican en un idioma que nosotros no dominamos. A veces uno leé las instrucciones supuestamente claras de algún programa de computadora y aunque conocemos cada palabra, somos ignorantes de su acepción cibernética ni en español ni en inglés lo que nos hace dos veces ignorantes.

Y con sinceridad confesamos que es difícil no quedarnos continuamente rezagados por mucho esfuerzo que hagamos.

VI

Recordamos el día que nuestro querido Papa Beto, hombre muy culto y estudioso de la ciencia y la técnica, con un título de ingeniero en Alemania, a sus 90 años nos preguntó como funcionaba la computadora, y ese cerebro privilegiado que era capaz de ganarle sumando a una máquina calculadora, al ir comprendiendo el sistema binario en que se basa, de pronto se llevó las manos a la cabeza y dijo, ya le entendí pero es demasiado para mi.

Admitimos no tener la destreza de nuestros hijos en manejar estos asuntos, ni como usar el celular para navegar en Internet, ni enviar música de un celular a otro. Quizás deberíamos decir como Papa Beto, aunque lo entendemos, es demasiado para nosotros. Así que no nos acercamos a un Ipod ni a ningún invento semejante.

VII

Antes, para viajar a San Juan del Sur había que irse en tren a Granada, tomar en ese puerto lacustre el vapor Victoria para llegar a San Jorge y luego por tren hasta San Juan del Sur. Eventualmente se hizo una carretera de macadam hasta Rivas que en invierno se volvía intransitable entre Nandaime y Ochomogo y llegar en automóvil a San Juan era realmente una aventura.

Para llegar al origen de la otra parte de nuestra familia, Matagalpa, después de haberse superado los viajes a caballo, llegó la carretera, estrecha, empinada pero eso sí, arbolada a ambos lados, los automóviles de entonces eran lentos, la cuesta del Coyol se subía de retroceso e incluía una parada en Ciudad Darío para almorzar.

VIII

Las distancias eran más distantes y las comunicaciones menos comunicadas, así que lo más rápido para hacer llegar noticias de una ciudad a otra era el telegrama, que tenía algo de solemne, y a veces casi de temor.

Un telegrama se enviaba para algo urgente, que no pudiese esperar, así que un buen día en que nuestro amado y recordado Papá Hubert puso un telegrama a sus hermanas en San Juan del Sur avisando que llegaría a recoger al vástago, las tías velaron toda la noche a ritmo de rosario y veladoras el telegrama sin abrirlo, creyendo que anunciaba alguna desgracia familiar, lo que redundó que el emisor de la noticia llegó antes de que se leyera el telegrama.

IX

Con todas las dificultades que tan veloz carrera nos impone, estamos al menos asidos a la cola del tren-bala de esta alucinante carrera tecnológica.

Y confiamos que además de clonar o procrear in vitrio una oveja Dolly y de experimentar con células madres, un día de estos encuentren la cura del cáncer y dominen al virus del VIH.

Managua, a inicios del año 2010

Neville Cross y María Elsa Vogl
Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores


One Response to “HEMOS SOBREVIVIDO”

  1. By Patricia Susana Becker on Ene 23, 2010 | Reply

    Realmente estoy encantada de haber encontrado ésto… es necesario seguir diciendo claramente las cosas… única forma de eliminar la oscuridad…
    ¡Gracias!!!

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