Sep
3

LO QUE EL VIENTO SE LLEVO

Files under A Cuatro Manos | Posted by taygon

I

En la disputa entre Norte y Sur de los Estados Unidos, la guerra Civil, llamada también guerra de secesión, el interés económico fue uno de los factores principales de la contienda, aunque no se haya claramente planteado como motivo de la guerra. El Norte buscaba demanda para sus productos industriales y el Sur contaba con abundante y barata mano de obra esclavista para sus cultivos de algodón.

II

El Norte arrasó con el Sur y aunque era una batalla por distintas relaciones de producción,  con la victoria de los estados industriales del Norte, eventualmente trajo como resultado la sustitución de  la mano de obra esclavista por mano de obra esclavista-asalariada.

En la famosa película “Lo que el viento se llevo” se narra con gran estilo novelesco y grandiosa cinematografía, los cambios que se produjeron en la sociedad sureña.

III

Pero el desarrollo económico como pilar principal en las actividades humanas conlleva numerosos cambios estructurales, incluyendo el otro pilar, el de  las relaciones hombre-mujer. El sexo como señalara Don Quijote, “yacer con fembra placentera”, sigue moviendo al mundo en diversas épocas y lugares con ocultos o sonados escándalos amorosos y no tan amorosos, violaciones, barraganerías e hijos fuera de matrimonio hoy en pie de igualdad con los antes llamados legítimos.

La reproducción se ha modificado de suerte que las familias numerosas de antes han dado paso a familias compuestas de cónyuges con solo dos o tres hijos, y hoy no es raro que estos hijos sean de diversos o sucesivos matrimonios.

IV

Y llegamos entonces a la bella e inigualable flor de Nueva Orleans de hoy, aún devastada por el Katrina que la azotó en 2005 y que los políticos se encargaron de dejar pegadas en las tuberías burocráticas la ayuda que a manos llenas le enviaron organismos gubernamentales, generosos organismos para-gubernamentales y hasta internacionales, ONG, personalidades famosas y demás, que se suponía llegarían a los pobres pobres del área devastada. Solo las migajas les llegaron.

V

Nueva Orleans luego sufrió por el derrame de la BP que causó daños ambientales incalculables a lo largo y ancho del Golfo de México, y que maltrató la fauna marina y los bolsillos de los pescadores de Nueva Orleans y de nuevo las indemnizaciones se quedaron embarradas en las tuberías políticas y en el silencio cómplice de los medios masivos de comunicación quienes como en el Macondo de Gabo, nos informaron que el aceite o no se derramó o sirvió más bien de alimento a los peces del Golfo.

Irónicamente la zona del derrame se llama Yacimiento de Macondo del Golfo de México.

VI

A las desgracias en Luisiana hay que agregarle ahora el ser una víctima más de la situación ciertamente incierta de la economía norteamericana, a la que la calificadora de riesgos Standard and Poor descalificó para posteriormente ser descalificada ella misma por las autoridades políticas de Washington o por los zares de Wall Street.

Se afirma que la crisis económica global afecta principalmente al turismo en general pero a Nueva Orleans en particular la afecta por ser su primordial actividad económica, y sufre además por los residuos melancólicos del Katrina y por las secuelas del derrame de petróleo de la BP.

VII

En el área bella y rancia conocida como Uptown en las calles de St.Charles y Carrollton, lucen majestuosas mansiones que parecen castillos  propios para príncipes y princesas y las bellas arquitecturas francesas e hispánicas permanecen inmutables a la actual adversidad, pero mientras otrora acomodaban a las familias numerosas en su docena o docena y media de cuartos además de facilidades para sus esclavos, hoy se ven como soñados o imaginarios palacios, si bien en excelente estado de conservación pero tristemente deshabitados.

Bellas verjas de caprichosos dibujos y clásicos relojes paradigmas del Big Ben londinense adornan sus fachadas mientras  sus interiores reflejan corazones vacíos.

VIII

Sus dueños probablemente vivan en otras opulentas ciudades pero por estos palacios de Nueva Orleans deben de pagar cuotas por primas de seguro cada vez más elevadas, además de los impuestos locales de rigor y los costos de mantenimiento.

No debe de ser fácil para sus dueños decidirse a venderlas porque los precios de los inmuebles en general han decaído en un cincuenta por ciento y ¿Quien en pleno siglo XXI comprará un palacio para una familia de una docena de hijos?. Los hijos pobres de esta rica ciudad, no ganan lo suficiente para comprarlas o alquilarlas, todo sube  excepto sus raquíticos salarios.

IX

Algunas de estas preciosas casas han sido convertidas en hoteles, otras en tiendas de franquicias y hasta en pequeños centros comerciales pero el futuro está a la vista, aunque la economía diera un giro que ya pocos esperan, y sin tener una bola de cristal, podemos profetizar que a una buena parte de estas bellezas, como la famosa película, el viento se las llevará.

O imaginarnos un nuevo guión que rece “Nueva Orleans y lo que el viento se llevará”, “It will go with the wind” como continuación de “Gone with the wind”. Guión que seguramente narrará la tenencia o usos de las propiedades del otrora magnífica área que hoy conocemos  como Uptown.

X

Ni el Katrina, ni las voraces transnacionales ni los derrames de petroleo ni su desventajosa situación de estar ubicada bajo el nivel del mar, podrán llevarse sus barracas francesas “French Quarters” ni su bello Mississippi.

Perdurarán sus excelentes universidades de Tulane y Loyola. Tenemos absoluta fe de que no lloraremos jamás su inmortal “Mardi Grass” que nos sobrevivirá con nuevas notas de Jazz mejoradas, y por siempre vivirán sus multicolores collares carnavalescos, las alegrías de sus visitantes y la omnipresente sonrisa de su gente.

Managua al final lluvioso de Agosto de 2011

Neville Cross y María Elsa Vogl

Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores.

Post a Comment