Nov
14

CULTURA DE IMPORTACION

I

Creemos oportuno comentar sobre estos primeros primeros días de Noviembre, dada la reciente  ocasión de celebrarse en nuestra tierra el día de los difuntos y en Estados Unidos la fiesta de Halloween, sin dejar pasar la celebración de la Calaca en  México, con toda su imaginería de calaveras y esqueletos dulces y floridos.

Sobre Halloween, Juan Gabriel Vásquez escribió en un diario español, un comentario sobre las admonitorias advertencias del obispo de Guadalajara, Monseñor José Sánchez, quien rechaza la funesta  invasión de costumbres  paganas en nuestras hispánicas y católicas sociedades.

II

Al mencionado obispo le preocupa que el “rito importado”, Halloween, acabe “desplazando costumbres arraigadas y beneficiosas”.  Irónicamente Vásquez señala que son tan importados a España los ritos cristianos como  los ritos norteamericanos y se pregunta si solo serán beneficiosos los importados de Roma.

Así  que el extranjero  Halloween, nacido del culto celta a los muertos, debe ser combatido por ser intrínsecamente demoníaco. Igualmente demoníacas y vergonzosas le parecieron a los conquistadores españoles nuestras costumbres y rituales mortuorios, y por supuesto más  aún nuestros cultos calificados de idólatras y los sacrificios a los  dioses paganos (los nuestros).

II

Los comentarios sobre lo dicho por el prelado español, lleva al escritor  Vásquez a criticar   la alusión de “no fomentar la muerte” expresada por  una Iglesia “que está toda montada alrededor de un muerto ( Cristo ) y de la idea de  que la culpa la tiene toda una raza incluidos los niños y para toda la  vida”.

Y agrega “Me pareció raro que hablara de cómo los niños se “abren a la vida” una Iglesia que los considera impuros desde su nacimiento (manchados con el pecado original de una pareja que en mala hora se comió una manzana), una religión capaz de inventarse algo tan horrible como el  limbo de Tomás de Aquino para mandar allá a los bebés que se mueren sin bautizo”.

Pareciera que eso de alabar la muerte como el descanso eterno,  la única forma de alcanzar el cielo, la eterna felicidad y el considerar el placer en casi todas sus formas como pecado, son conceptos sospechosamente contradictorios con la vida.

IV

En México y Centroamérica antes de la conquista, ya celebrábamos el día  de los difuntos coincidiendo con las fechas cristianas del 1 y 2 de Noviembre.

En las etnias nahualt, puerepacha, mexica, maya, se celebraba un largo  festival  en recordación de los muertos y la muerte no tenia la connotación moral de premio o castigo que trajeron los cristianos, mas bien se calificaba el destino del difunto por la forma de morir y no por la forma de haber vivido.

El sincretismo cultural hizo del día de difuntos una fiesta que logro la calificación de la UNESCO como “Obra maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad”.  La posterior caracterización de la diosa  Mictecacihualtl en “La Catrina”, personaje de José Guadalupe Posada, se unió a las calacas de dulce,  fiesta de los niños y recordación de los muertos.

V

En nuestra tierra pinolera, se mezcla el respeto cristiano por la muerte con algo de la antigua celebración festiva, así vemos que el día primero de Noviembre los cementerios se ven invadidos de personas que llegan con sus herramientas, flores, adornos de papel y también sus morrales de comidas y bebidas para pasar el día y arreglar las tumbas.  El día dos  también se desbordan los cementerios con familias que van a regar y rezar las tumbas y pasar otro día al lado de sus muertos.

No faltaran algún que otro rosario desgranados a la orilla de la tumba dirigido por la fervorosa anciana de la familia que pone el toque cristiano y encomienda las almas para su viaje al cielo o pidiendo por su salida del  purgatorio.

VI

En la zona andina desde antes de la llegada de los españoles también se celebraba en  Noviembre el mes de los difuntos, “mes del lugar de los espíritus”.  Se cuenta que los cuerpos eran sacados de sus tumbas para que  participaran con los vivos de los festejos, les ponían en andas, les vestían con preciosas vestiduras, les adornaban con plumas y vivos con difuntos bailaban y  comían juntos.  El objetivo era que la gente les recordara con la viva expresión que en vida tuvieron, lo que lograban con las maravillosas técnicas de conservación que tan magistralmente  manejaban.

Hoy también llegan a los cementerios los días dos de noviembre, pero ya  no sacan a sus muertos, hoy llevan panes de maíz blancos y alimentos  blancos, se reparte ceremonialmente la coca y llevan flores de papel donde predomina el morado, color considerado espiritual.

VII

De todos conocidos es el culto a los muertos en el Antiguo Egipto, que nos legaran los monumentos más antiguos y asombrosos de la civilización.

Estos ritos  son formas de sentir que preservamos la vida en la otra vida, para recordar a los vivos que existieron sus predecesores, para calmar los espíritus inquietos o vengativos, para atraer paz a quienes se fueron antes y un poco también para asegurarnos nuestro lugarcito a la par de quienes, según muchas creencias ya “gozan de mejor vida”.

VIII

La vida y la muerte en un concepto amplio son un complemento. El universo es todo cuanto existe, incluye todo  el espacio, tiempo, materia y energía conocida y por conocer.  Es desde el átomo mas pequeño  hasta la mas grande galaxia y no obstante pareciera que todo el universo está regido por las mismas leyes básicas.

Creemos que en nuestra época de globalización, aspiración universal y  rapidez de comunicación,  hablar peyorativamente de culturas importadas, es quedarse en los tiempos en que Galileo fue forzado a decir que una verdad científica, que  la tierra se movía,  era mentira.

Las declaraciones excluyentes de un sacerdote católico, sobre una actividad cultural, no representan el amplio sentir del catolicismo que  por su definición y raíces es “universal”.

Managua, despidiendo al huracán Ida a inicios de Noviembre del 2009

Neville Cross y María Elsa Vogl
Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores

Sep
19

IDEAS Y ELUCUBRACIONES

I

Hay temas controversiales que surgen en conversaciones con los amigos o conocidos, las que por rigor científico no asumimos como verdades, las dejamos o momentáneamente o quizás para siempre en el campo de lo probable o improbable pero posible.

Cuando alguien nos dice que le visitó un extraterrestre, algunos podemos estar predispuestos a no creerle. No decimos que sea imposible, pero no entra en lo que calificaríamos de indubitable.

II

Recientemente, mientras gozábamos de una maravillosa puesta de sol en la laguna de Apoyo, lugar que desde hace más de cuarenta años nos ha embrujado, conversábamos con el visitante de un amigo común, quien nos afirmó que su lengua madre era la más antigua y por lo tanto la raíz de las lenguas de todas la etnias originarias de América. No quisimos contradecirle porque nos interesaba escucharle.

Sus características raciales no tenían nada especial, un tipo mestizo americano. Nos explicó que su raza era del norte del continente y orgullosamente afirmó que él no llamaba a los habitantes precolombinos de América, ni indígenas ni indios, sino etnias originales o primitivas y agregó que su raza materna era la etnia primigenia de nuestro continente.

III

Y ya que estábamos enunciando aseveraciones sin mucha base científica, nosotros expusimos la tesis de que Nicaragua es la barrera de América. Afirma nuestro ilustrado padre Alberto Vogl en su libro Nicaragua con Amor y Humor, que la comida, mucha de la fauna y flora, las lenguas, las culturas, las canciones y bailes del Norte llegan hasta Nicaragua y no siguen hacia el Sur y al mismo tiempo las del Sur no llegan ni a Honduras.

Aunque sobre las canciones y muchas otras cosas ya no sea tan cierto porque la globalización se ha encargado de difundir o influenciar músicas, culturas y arquitecturas a lo largo y ancho del mundo.

En Nicaragua tenemos idiomas de etnias primitivas del Sur, como las macro chibcha, que evolucionaron hacia el mayagma y miskito y del Norte nos vinieron voces aztecas, mayas y nahuatl que no llegaron a Costa Rica. Mantiene el historiador Eddy Kühl que la etnia y lengua Matagalpa son distintas de las demás encontradas en Nicaragua, habiendo recibido después influencias de las otras etnias. Las toponimias Tegucigalpa, Matagalpa y Moyogalpa, parecieran reforzar esta tesis.

IV

Entonces nuestro amigo pudiera estar reclamando algo que a primera vista choca con la realidad, ya que independientemente de que su lengua sea el equivalente al sánscrito o al latín de todas las lenguas de las etnias primitivas del Norte, no creemos que esas pretensiones se puedan sustentar hacia el Sur pues su lengua no es raíz del miskito (lo que él nos aceptó) ni creemos que sea la base ni del guaraní, del quechua, del inca ni de otras lenguas suramericanas.

V

Sobre dos de las tesis del origen de la población de América (que no abarcan todas las posibilidades), hay indicios claros que desde Rusia y sitios cercanos, vinieron por tierra (o hielo) y penetraron por Alaska vía el estrecho de Bering, y otra que desde Asia navegaron hacia Sur América. ¿Por qué no creer que aquí en América nació la humanidad en vez de creer que los humanos vinieron de otras tierras?. Tendríamos que llamar a Darwin para que nos echara una manito.

Inclusive, proponer la tesis de que en este ir y venir, tanto fuimos de aquí para allá, como de allá para acá ¿Es pecado científico proponer la tesis que desde África vinieron aquí por el Atlántico? Aunque esto se contradiga obviamente con la realidad de que en nuestro continente hay pocos rasgos de raza negra prehispánica.

VI

La torre de Babel supone una diáspora o deserción, que hizo que una lengua degenerara a través de un proceso dialéctico en diversos idiomas como ocurrió con el latín en Italia, Rumanía, Albania, Francia, España y Portugal. Y es posible que otra torre de Babel hiciera lo mismo en Asia o que la dispersión ocurriera aquí en América, hasta se podría proponer la tesis del origen del hombre en Centroamérica.

Pero así como en nuestro continente hay pocos rasgos negros prehispánicos, notoriamente hay rasgos asiáticos en las tierras andinas y en las nuestras y rasgos arios en algunas tribu nórdicas (como los pieles rojas), pero hablamos de hipótesis, tan solo hipótesis, que carecen del rigor científico para sustentarlas.

VII

En secundaria nos fastidiaban las clases de “Historia Universal” por tener que memorizar nombres y fechas con pocas proyecciones. Le llegó la redención a la “Historia Universal” en la Universidad cuando un catedrático nos enseñó que hay dos clases de historias, una la de los curas católicos que nos atiborraban la cabeza con datos fechas y nombres que no coadyuvaban al desarrollo del pensamiento analítico.

Y otra historia, la analítica, la historia dialéctica que tiene que ver con llegar a la explicación, alternativas y causas de la historia y sobre esta clase de historia llegamos a ser sus devotos y profundos admiradores.

VIII

Lo triste con el enfoque analítico de la historia es cuando encontramos las pasiones humanas en las raíces y razones de la historia universal. Las historia la escriben los vencedores reza el dicho popular. Algunas afirmaciones en tesis de historias analíticas pueden o no ser precisamente verdaderas o hasta llegar a conclusiones fatalistas de que las cosas fueron como sucedieron porque así tuvieron que ser.

IX

Las dos guerras mundiales, Hiroshima y Nagasaki, la destrucción de Yugoslavia, la división de Alemania, el genocidio en Vietnam, y la invasión a Irak, podrían ser consideradas inevitables. La avaricia, la codicia, la victoria del más fuerte, las ansias de poder, son los rectores y forjadores de la historia. Con solo saber que América tenía oro, Panamá el lugar para construir el Canal, o que Irak tiene petróleo, bastaba para profetizar donde aparecerían sus “conquistadores”

XI

¿No es irónico que sobre los eventos del pasado, aún sobre nuestras raíces lingüísticas solo podamos aventurar hipótesis, mientras que sobre el incierto futuro, armados de intuiciones sofisticadas, de psicología y otras ciencias sociales, con grandes posibilidades de acierto podamos profetizar?

Confiamos que con esas mismas ciencias y mucho amor, la humanidad logre llegar a un futuro de paz y bienestar para todos. ¿Utopía?, sí, pero es posible.

Apoyo, en las Fiestas Patrias del 2009

Neville Cross y María Elsa Vogl

Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores

Jun
7

¿Mestizos o hispanos?

Files under A Cuatro Manos | 1 Comment

I

Latinos o Hispanos es una abreviación “made in USA”  para decir Latino Americanos o Hispano Americanos y así denominan  a los más de 300 millones de seres que habitamos desde el río Bravo hasta la Patagonia.

Incluyendo las  islas del caribe donde también se habla español. Lo usan también para denominar al mestizo americano que viven en EEUU.

II

Esto de ser denominados latinos o hispanos es un arma idiomática e ideológica de Washington para consolidar el despojo de nuestra idiosincrasia. Hacen la distinción peyorativa que separa a los estadounidenses de sus vecinos del sur,  morenos que no llegamos a negros, pero ¿Como quedan crucificados con los prejuicios contra una doble minoría,  los negros que hablan español o portugués del Brasil?

Real y geográficamente nosotros somos tan americanos como los gringos, América es un continente formado por la gran extensión de tierra  comprendida desde el Ártico hasta el Antártico, de hielo a hielo.

III

Pero el mote de latinoamericano es erróneo por inclusión y por exclusión. ¿Qué de latinos tienen las millonadas de descendientes nativos que pueblan nuestra América mestiza?

Miskitos, sumos, ramas, guaraníes, mayas, pipiles, incas, aztecas, huicholes, raramuri, tzotziles, zapotecas, tepenuachis, cheatines, ezelatades, lencas,  queqchi, quicha, iunit, nuestros nicaraos, cachíqueles, matagalpas, y tantos otros borrados por la historia oficial, ¿Devinieron en latinos o hispanos por estar al sur de Río Bravo,  aunque no hablen español?

IV

Para ser latinos deberíamos descender del poderoso imperio romano, para ser hispanos descender de los españoles. ¿Que de latinos tienen o tenemos los Tünnerman, Wheelock, Kühl, Haÿn, Kelly, o nosotros Cross y Vogl?, por mencionar unos cuantos apellidos de nicaragüenses auténticos.

Nuestro corazón y orgullo son mera y exclusivamente nicaragüenses, esta tierra escogieron nuestros antepasados y aquí nacimos. Somos mestizo americano.

V

¿Cómo se sentirán los descendientes de los Vascos que mezclados con los nativos procrearon mestizos anti hispánicos por ideología o por raíces históricas?

Yendo también a la misma España ¿No trajeron  ellos la sangre árabe mezclada con la suya y que también se fundió con las razas autóctonas de América?

VI

Pero hay un vasto denominador común en nuestro acrisolado mestizaje que por definición excluye a España y excluye así mismo a EEUU.

Hay regados por nuestra América mestiza organizaciones de los antiguos pobladores y dueños de esta parte del mundo.  Se han unido para proponer la reconquista de sus derechos y bastante han avanzado, aunque son ignorados por las transnacionales de las noticias.

VII

Nosotros los llamados latinoamericanos, hemos estado propugnando por una exclusión de los Estados Unidos en la OEA. No nos parece adecuado pensar en una Organización Latino o Hispano Americana. Y menos una Organización Ibero Americana, eso no nos define correctamente.

Hay que decir un basta ya al saqueo de siglos que hemos sufrido de los Conquistadores, saqueo de nuestras riquezas, nuestra cultura y nuestra lengua. Primero de los españoles y luego de los habitantes del norte quienes además se apropiaron del nombre de nuestro continente.

VIII

No queremos solo enfocar los aspectos negativos de estas denominaciones. Quizás haya que cederles a los estadounidenses que sigan llamándose americanos a secas, o Yankees  o Gringos a gusto de cada quien.

Pero sería ideal proponernos con orgullo y dignidad la denominación de Nuestra América para este hermoso continente con todos sus crisoles.

Y llamarla Mestizo América y reconocer como Mestizo Americanos  a los mil cachorros sueltos de nuestra América mestiza.

Managua abatida por el Alma en Junio del 2008

María Elsa Vogl y Neville Cross
Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores