Sep
19

IDEAS Y ELUCUBRACIONES

I

Hay temas controversiales que surgen en conversaciones con los amigos o conocidos, las que por rigor científico no asumimos como verdades, las dejamos o momentáneamente o quizás para siempre en el campo de lo probable o improbable pero posible.

Cuando alguien nos dice que le visitó un extraterrestre, algunos podemos estar predispuestos a no creerle. No decimos que sea imposible, pero no entra en lo que calificaríamos de indubitable.

II

Recientemente, mientras gozábamos de una maravillosa puesta de sol en la laguna de Apoyo, lugar que desde hace más de cuarenta años nos ha embrujado, conversábamos con el visitante de un amigo común, quien nos afirmó que su lengua madre era la más antigua y por lo tanto la raíz de las lenguas de todas la etnias originarias de América. No quisimos contradecirle porque nos interesaba escucharle.

Sus características raciales no tenían nada especial, un tipo mestizo americano. Nos explicó que su raza era del norte del continente y orgullosamente afirmó que él no llamaba a los habitantes precolombinos de América, ni indígenas ni indios, sino etnias originales o primitivas y agregó que su raza materna era la etnia primigenia de nuestro continente.

III

Y ya que estábamos enunciando aseveraciones sin mucha base científica, nosotros expusimos la tesis de que Nicaragua es la barrera de América. Afirma nuestro ilustrado padre Alberto Vogl en su libro Nicaragua con Amor y Humor, que la comida, mucha de la fauna y flora, las lenguas, las culturas, las canciones y bailes del Norte llegan hasta Nicaragua y no siguen hacia el Sur y al mismo tiempo las del Sur no llegan ni a Honduras.

Aunque sobre las canciones y muchas otras cosas ya no sea tan cierto porque la globalización se ha encargado de difundir o influenciar músicas, culturas y arquitecturas a lo largo y ancho del mundo.

En Nicaragua tenemos idiomas de etnias primitivas del Sur, como las macro chibcha, que evolucionaron hacia el mayagma y miskito y del Norte nos vinieron voces aztecas, mayas y nahuatl que no llegaron a Costa Rica. Mantiene el historiador Eddy Kühl que la etnia y lengua Matagalpa son distintas de las demás encontradas en Nicaragua, habiendo recibido después influencias de las otras etnias. Las toponimias Tegucigalpa, Matagalpa y Moyogalpa, parecieran reforzar esta tesis.

IV

Entonces nuestro amigo pudiera estar reclamando algo que a primera vista choca con la realidad, ya que independientemente de que su lengua sea el equivalente al sánscrito o al latín de todas las lenguas de las etnias primitivas del Norte, no creemos que esas pretensiones se puedan sustentar hacia el Sur pues su lengua no es raíz del miskito (lo que él nos aceptó) ni creemos que sea la base ni del guaraní, del quechua, del inca ni de otras lenguas suramericanas.

V

Sobre dos de las tesis del origen de la población de América (que no abarcan todas las posibilidades), hay indicios claros que desde Rusia y sitios cercanos, vinieron por tierra (o hielo) y penetraron por Alaska vía el estrecho de Bering, y otra que desde Asia navegaron hacia Sur América. ¿Por qué no creer que aquí en América nació la humanidad en vez de creer que los humanos vinieron de otras tierras?. Tendríamos que llamar a Darwin para que nos echara una manito.

Inclusive, proponer la tesis de que en este ir y venir, tanto fuimos de aquí para allá, como de allá para acá ¿Es pecado científico proponer la tesis que desde África vinieron aquí por el Atlántico? Aunque esto se contradiga obviamente con la realidad de que en nuestro continente hay pocos rasgos de raza negra prehispánica.

VI

La torre de Babel supone una diáspora o deserción, que hizo que una lengua degenerara a través de un proceso dialéctico en diversos idiomas como ocurrió con el latín en Italia, Rumanía, Albania, Francia, España y Portugal. Y es posible que otra torre de Babel hiciera lo mismo en Asia o que la dispersión ocurriera aquí en América, hasta se podría proponer la tesis del origen del hombre en Centroamérica.

Pero así como en nuestro continente hay pocos rasgos negros prehispánicos, notoriamente hay rasgos asiáticos en las tierras andinas y en las nuestras y rasgos arios en algunas tribu nórdicas (como los pieles rojas), pero hablamos de hipótesis, tan solo hipótesis, que carecen del rigor científico para sustentarlas.

VII

En secundaria nos fastidiaban las clases de “Historia Universal” por tener que memorizar nombres y fechas con pocas proyecciones. Le llegó la redención a la “Historia Universal” en la Universidad cuando un catedrático nos enseñó que hay dos clases de historias, una la de los curas católicos que nos atiborraban la cabeza con datos fechas y nombres que no coadyuvaban al desarrollo del pensamiento analítico.

Y otra historia, la analítica, la historia dialéctica que tiene que ver con llegar a la explicación, alternativas y causas de la historia y sobre esta clase de historia llegamos a ser sus devotos y profundos admiradores.

VIII

Lo triste con el enfoque analítico de la historia es cuando encontramos las pasiones humanas en las raíces y razones de la historia universal. Las historia la escriben los vencedores reza el dicho popular. Algunas afirmaciones en tesis de historias analíticas pueden o no ser precisamente verdaderas o hasta llegar a conclusiones fatalistas de que las cosas fueron como sucedieron porque así tuvieron que ser.

IX

Las dos guerras mundiales, Hiroshima y Nagasaki, la destrucción de Yugoslavia, la división de Alemania, el genocidio en Vietnam, y la invasión a Irak, podrían ser consideradas inevitables. La avaricia, la codicia, la victoria del más fuerte, las ansias de poder, son los rectores y forjadores de la historia. Con solo saber que América tenía oro, Panamá el lugar para construir el Canal, o que Irak tiene petróleo, bastaba para profetizar donde aparecerían sus “conquistadores”

XI

¿No es irónico que sobre los eventos del pasado, aún sobre nuestras raíces lingüísticas solo podamos aventurar hipótesis, mientras que sobre el incierto futuro, armados de intuiciones sofisticadas, de psicología y otras ciencias sociales, con grandes posibilidades de acierto podamos profetizar?

Confiamos que con esas mismas ciencias y mucho amor, la humanidad logre llegar a un futuro de paz y bienestar para todos. ¿Utopía?, sí, pero es posible.

Apoyo, en las Fiestas Patrias del 2009

Neville Cross y María Elsa Vogl

Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores

Sep
5

DE LOS JUEGOS DE HOY (O EN LOS BUSES)

Files under A Cuatro Manos | 1 Comment

I

Han salido a recorrer las calles de Managua las nuevas unidades de transporte urbano, blancos, inmaculados, color de ambulancia, todavía limpios y como decía un articulista recientemente, aún no llevan los ominosos rótulos en dorado diciendo DIOS ES MI GUIA con una figura femenina escasamente vestida dibujada bajo la frase.

Lo que sucede antes, en y después de montarse a una de estas modernas unidades o a una de las destartaladas de antes, son muy similares a nuestros juegos de cuando éramos chavalos.

II

Sucede que los buses tienen la característica, o más bien los choferes tienen la manía de no estacionarse en el lugar señalado para tal fin. Más ordenados los presuntos pasajeros aguardan bajo el inclemente sol, donde queda “la parada”.

Ahí comienza el juego de adivina quien viene, todos los esperanzados usuarios estiran el cogote tratando de adivinar si el bus que asoma a la distancia es el de su ruta o no, y ahí mismo comienza el otro juego, estar listo para correr si el bus que llega es de tu ruta.

III

Pero no es solo alistarse a correr, sino hacia donde correr, porque al conductor le puede dar la gana de estacionarse antes, después y a lo mejor en el propio lugar de la parada. Así que los abordantes pasajeros puede que cojan impulso para adelantarse al bus porque creen que se detendrá más adelante y a media carrera virar violentamente y correr en sentido contrario porque se detuvo antes de llegar. Lo que conocimos como el juego del “pegue corrido”

En el sitio de la parada, las pocas personas que caben entre las batellas con frutas, las panas con cigarrillos al menudeo, dulces y chicles, empujan a los distraídos compradores para saltar al pescante. Es como un ballet del “Cirq du Solei”, donde todos estos personajes se mueven en una danza inverosímil, lo que no quita que algún viejito de cansino paso no llegue a la puerta o quede guindado de ella.

IV

Se parece mucho al pegue-corrido de nuestros tiempos solo que en este trajín diario de varias veces al día, el peatón que busca ser transportado se juega la vida al abordar y al bajar. Porque al mismo tiempo que las personas suben por la puerta delantera, el ayudante grita “avancen para atrás” y los viajeros van saliendo como chorizos de una fábrica que saltan en esa parada, o a los que hicieron saltar.

Con suerte los que salen aterrizan sobre sus dos pies, o uno y medio y con demasiada frecuencia no ponen ni un pié en el suelo, sino toda su dolida humanidad, algunos quedan vivos en este juego.

V

No queremos ser inhumanos y desconsiderados con nuestro pueblo que además de todas estas peligrosas aventuras todavía tienen que pelear porque no le aumenten a la tarifa. Pero una hermana nuestra que sufre a diario estas experiencias y que tiene un especial sentido de humor para las dificultades de la vida, nos hizo una detallada narración de sus viajes diarios.

Es casi como si el Apollo 11 estuviera nuevamente en peligro de no regresar y nuestra hermana apela a toda su experiencia adquirida en los juegos de niñez y en los empujones de hoy para develar la tragedia humana de llegar con vida al final de cada viaje.

VI

Una vez alcanzado el primer objetivo que es entrar al bus, uno juega al balancín colgado de la barra porque eso de alcanzar asientos es cuestión como de sacarse la lotería, acelera el bus y allá va la humanidad de uno lanzada hacia atrás asiendo la barra y tropezando con otras manos que también están asidas fuertemente. Frena el bus y allá vamos todos hacia adelante en una masa compacta. Para mientras uno no sabe si el brazo que va en medio es el de uno o es del pasajero que va adelante, atrás o a tu lado. No es de extrañar alguna pierna que creíste era la tuya pero resultó que era de otro avezado pasajero que aprovechando el apretujamiento logró colar la suya entre tus piernas. Jugamos “al molote”.

No ignoramos tampoco los toqueteos no deseados y que al fin no averiguamos si era que se estaban agarrando para no caerse o aprovechando la ocasión para una fugaz aventura sexual.

VII

No hemos mencionado aún el juego “policías y ladrones”, aunque por lo general son solo ladrones los que juegan, los pasajeros son las víctimas y no hay policías. Ladrones quienes con filosa verruguilla o sierra afinada con mortal filo, o “gillet”, tasajean bolsos, mochilas y hasta bolsillos de pantalones para hacerles más liviana la carga a los usuarios despojándoles de celulares, billeteras o dinero.

Se dice que supuestamente algunos choferes e incluso dueños de buses, permiten la acción de los ladrones por temor, otros por estar coludidos y sirven de tope a los maleantes, que tienen su propio juego de sube-y-baja, ellos suben, roban y bajan con lo robado, botines a los que se les ha dado el nombre de “bajines” en escaliche. Si algún valiente pasajero trata de entrar al juego como policía, puede caer ahí mismo con la verrugilla hundida en su humanidad, ¿y los verdaderos policías?, Ellos no suben a los buses.

Hay avezados pasajeros que no se dejan confundir por la pinta de trabajadores o estudiantes con que los ladrones se camuflan y van ojo al Cristo para no ser partícipes involuntarios de este peligroso juego.

VIII

¿No hemos mencionado la música?, para tanta movilidad se necesita una música que alegre o maltrate al pasajero, al compás de quebraditas y norteñas que desgañitan radios garrasposos elogiando la bondades y tragedias del México norteño y calamidades de las “mulas” atrapadas por la DEA, o de los paisas deportados por la migra. Suenan también regges de libidinosas letras.

No sabemos bien como, pero hay pasajeros de la tercera edad, quizás deberíamos decir hasta de la cuarta o quinta edad que se atreven a estas alturas a viajar en buses, así como discapacitados visuales o motores que adivinando o brincando o arrastrándose, suben, se mantienen y bajan, ¿y recuerdan el pegue corrido de las paradas?, por eso decimos que no sabemos como lo hacen, son como atletas olímpicos.

IX

No queremos contarles, por vergüenza propia y risa ajena, como nos fue a nosotros en nuestro afán de investigar a fondo los artículos que les ofrecemos. Lo que podemos decirles es que los “chelitos”, como de inmediato nos apodaron, no son muy bienvenidos a bordo. No sabemos si también nos calificaron de “culitos rosados”, que parece ser el mayor insulto hoy en día.

Lo que de veras deseamos es que este martirio diario, que aún dicho de manera jocosa no deja de ser un martirio, sea mejorado, no solo por el gobierno que se supone vela por el bienestar común, sino también por los dueños, conductores de buses, sus ayudantes, los responsables de poner el tiempo a las rutas y por aquellos pasajeros que usen el bus para cualquier otra cosa que no sea viajar a su destino.

Managua, bajo lluvias de Septiembre del 2009

Neville Cross y María Elsa Vogl

Miembros del Centro Nicaragüense de Escritores